HISTORIA DE LA MÚSICA CRIOLLA PERUANA

HISTORIA DE LA MÚSICA CRIOLLA PERUANA

martes, 26 de enero de 2016

LA INDUSTRIA DISCOGRÁFICA PERUANA Y LA MÚSICA CRIOLLA

INTRODUCCIÓN

Mario Cavagnaro

Si bien a comienzos del siglo XX, ya se habían grabado en los Estados Unidos los primeros temas de música criolla peruana (exactamente, en 1911 por el dúo Montes y Manrique), la difusión de ellos y de otros temas tradicionales seguía siendo mediante reuniones privadas y espectáculos públicos. Los primeros tocadiscos que llegaban al Perú no estaban al alcance de las mayorías. La llegada en 1925 de la primera Radio (la OAX, convertida luego en luego Radio Nacional), bajo la presidencia del gobierno de Augusto B. Leguía, y las que se fundaron después ayudaron al desarrollo y difusión de la música criolla y sus cultores en el Perú. 









Entre 1911 y fines de los años treinta, se realizaron numerosas grabaciones de música peruana con intérpretes nacionales. Entre ellos sobresalen las grabaciones del dúo Montes y Manrique para el sello discográfico Columbia. Sin embargo, aunque aquellas sesiones de grabación tuvieron lugar en Nueva York, Lima y Arequipa, todas estas grabaciones fueron editadas por empresas discográficas norteamericanas y exportadas al Perú.
 


La industria nacional discográfica surgiría masivamente recién a finales de los años cuarenta. Mientras tanto y debido a la llegada cada vez mayor de música extranjera, a través de las radios y de la importación de discos provenientes de México, Estados Unidos, Argentina y Chile, los intérpretes nacionales fueron enviados por sus respectivos agentes y promotores, a grabar a aquellos países. La producción de temas criollos en las voces de Jesús Vásquez, Delia Vallejos, Los Trovadores del Perú, Los Chalanes, Alicia Lizárraga, entre otros, fue cuantiosa. Muchos de ellos en la empresa Odeon bajo la producción del músico puñeno Jorge Huirse, radicado en Argentina. También la empresa RCA Victor contrató a diveros músicos criollos como el dúo Segovia-Morales, las Hermanas Martorell y otros, liderados por el maestro Filomeno Ormeño para una serie de grabaciones en Santiago de Chile. 

Una vez establecida la industria discográfica en el Perú, fueron dos las empresas que tomaron el liderazgo. IEMPSA (representante de la empresa discográfica Odeon) adquirió en exclusividad los derechos de comercialización de los discos de la Sonora Matancera y empleó sus estudios de grabación para la música vernacular (El Jilguero del Huascarán y La Pastorita Huaracina). En música criolla tenían básicamente sólo a Los Embajadores Criollos, Los Morochucos y Los Chalanes.
Sono Radio tomó después la iniciativa y reunió en sus filas a lo más selecto del cancionero criollo, contratando a Esther Granados, Jesús Vásquez, Roberto Tello y muchos otros. Luego contrataron también al trío Los Morochucos, que había terminado su contrato con Odeon.
 
En sus inicios la empresa Iempsa instaló sus primeros estudios de grabación en salas de cine en Lima. Las grabaciones se realizaban durante la noche, una vez terminadas las funciones cinematográficas. Este sistema fue repetido por cerca de dos años, hasta que fueran acondicionados los primeros estudios de grabación propios. Durante los siguientes veinte años, desde la aparición de Sono Radio, dos personajes dominarían la escena criolla y la producción discográfica en el Perú: Mario Cavagnaro y Oscar Avilés.
 


Mario Cavagnaro · El Compositor

En 1951 Mario Cavagnaro inició su carrera como compositor. Sus primeros temas fueron boleros interpretados exclusivamente por el trío Los Caballeros de la Noche (Humberto Pejovés, Luis Ríos y Edgardo Flórez). Sus actuaciones y conciertos eran anunciados de la siguiente manera: "las canciones de Mario Cavagnaro en las voces de Los Caballeros de la Noche", presentación planteada por el compositor en calidad de empresario personal de los jóvenes músicos. Desde su debut en Radio América, el trío tuvo gran éxito y se convirtió en el pionero del Bolero en el Perú. Más aún al estrenar un tema que se haría popular en el Perú y posteriormente en todo el mundo de habla hispana, Osito de Felpa. 


 
Mario Cavagnaro - Osito de Felpa



Mario Cavagnaro y Los Troveros Criollos


En 1952, cuando la fama del trío Los Embajadores Criollos había ya decaído, estalló el fenómeno Los Troveros Criollos. Ellos eran Jorge Pérez y Lucho Garland, un dúo joven que con un repertorio de canciones alegres y mensaje positivo batían records de audiencia y de ventas, con temas como La Reina de España, El Parisien, Cirilo Murruchuca, Ay Chinita, Un Zapatero celoso, Amancaes de Ayer y otros. Los Troveros Criollos compartían escena en Radio América con Los Caballeros de la Noche y pasó lo que tenía que pasar: Mario Cavagnaro, contagiado por tan grande suceso, decide probar suerte en el criollismo y componer temas de igual alegría, también en forma exclusiva, esta vez para Los Troveros Criollos y luego de los éxitos iniciales, se separa de Los Caballeros de la Noche. 


El lenguaje de replana empleado por el compositor, más la alegría criolla innata en Jorge Pérez y Lucho Garland resultó una mezcla ideal. Temas como Yo la quería Patita, Carretas aquí es el Tono, se vendieron como pan caliente. El primer LP grabado por ellos fue titulado "Los Troveros Criollos y Mario Cavagnaro", compartiendo nuevamente con el compositor, roles estelares. Si Los Embajadores Criollos habían quebrado todos los records de audiencia, mediante sus presentaciones en la radio, Los Troveros Criollos quebraron todos los records en ventas de discos.

Esta exitosa y lucrativa sociedad entre Mario Cavagnaro y Los Troveros Criollos culminó el invierno de 1955, cuando Lucho Garland decide disolver al dúo y formar un trío con Humberto Pejovés y Pepe Ladd, con los cuales poder desarrollar su carrera artística. Jorge Pérez (el otro miembro del dúo) se unió a Rafael Matallana y a Jorge Malborg, intentando continuar con la línea de replana trazada por el compositor. Lamentablemente, no tuvo el éxito esperado y Mario Cavagnaro tuvo que aceptar que la época de la replana había llegado a su fin. A su fin llegó también su sociedad con Los Troveros Criollos.
 

 
Mario Cavagnaro y Los Troveros Criollos.


Mario Cavagnaro · El Director Artístico de Sono-Radio

El 2 de Abril de 1956 Mario Cavagnaro, por sus méritos como compositor, arreglista, locutor y músico fue nombrado Director Artistico de la compañía disquera Sono radio; la más grande del Perú y la que tenía en sus filas a la mayor parte de estrellas del cancionero criollo. A pesar de los escasos 6 años de existencia, Sono Radio ya se había convertido en la disquera líder en ventas de música criolla. Con la cantidad y calidad de músicos criollos que tenía en sus filas, sus dueños encontraron en Mario Cavagnaro a la persona idónea para consolidar y desarrollar su presencia en el mercado nacional.

A nivel general podríamos decir, que Cavagnaro cumplió con creces la expectativas que tuvieron los dueños de la empresa. A sus cualidades como compositor y arreglista, se sumaron su capacidad administrativa y su gran visión comercial.

Lamentablemente (para el resto de conjuntos), esta visión comercial que nunca lo dejó lo llevó a convertirse en manager personal de uno de los más grandes conjuntos criollos que han existido, Fiesta Criolla. La primera conformación de este conjunto incluía al guitarrista Oscar Avilés, así como a Francisco Jiménez, Humberto Cervantes, Arístides Ramírez y Pedro Torres.

Oscar Avilés en su autobiografía "Confesiones en Tono Menor" cuenta: "el apoyo de Mario Cavagnaro al conjunto Fiesta Criolla era total, debido a su doble condición de Director Artístico de Sono Radio y manager personal del conjunto. La sala de grabación de la disquera siempre estaba a disposición de Fiesta Criolla, dejando al resto de intérpretes en una segunda prioridad". La disquera invirtió mucho dinero en publicidad y con la innegable calidad del conjunto, en el cual sobresalía Oscar Avilés, los resultados económicos no se hicieron esperar.



SONO RADIO - COMPAÑIA DISQUERA:

Oscar Avilés · El Músico

Como músico, Oscar Avilés ya tenía una trayectoria impresionante antes de fundar Fiesta Criolla. Entre muchos logros, estaban el haber sido guitarrista principal del conjunto de La Limeñita y Ascoy, primera guitarra de Los Trovadores del Perú (junto a Oswaldo Campos, Francisco Jiménez y Miguel Paz) y primera guitarra del trío Los Morochucos. A la disolución del trío, por enfermedad de su vocalista Alejandro Cortez, formó su Academia de Guitarra y pasó a formar parte del equipo musical de la Disquera Sono Radio, acompañando a muchos artistas como Chabuca Granda, Jesús Vásquez y muchos otros.



Oscar Avilés - El músico.

En 1956 fundó el conjunto Fiesta Criolla, en la conformación mencionada líneas arriba. Con tales pergaminos y logros, Avilés tenía grandes ambiciones y bien fundadas expectativas personales de ocupar el puesto de Director Artístico en Sono Radio. 


Oscar Avilés y su Conjunto Fiesta Criolla 


Oscar Avilés: El Director Artístico de......IEMPSA

También sobre esta decepción figura en su autobiografía: "Cuando un día recibe la llamada del Sr. Mendiburu, gerente general de Sono Radio, para conversar sobre un nombramiento de un Director Artístico, Avilés consideró que el puesto era suyo. Grande fue su sorpresa al enterarse, que se había designado al compositor Mario Cavagnaro. Desde entonces su ánimo decayó y poco tiempo más tarde (invierno de 1957) abandonó Sono Radio para irse a IEMPSA como Director Artístico".
 

Oscar Avilés abandona Sono Radio y Fiesta Criolla, no sin antes intentar convencer al conjunto de su paso a IEMPSA. Con una gran oferta económica, que al parecer nunca llegó a cumplir, Mario Cavagnaro logró que Fiesta Criolla continuara en Sono Radio. Aquí nuevamente sobresale el instinto y la visión comercial del compositor: integró en reemplazo de Oscar Avilés al buen guitarrista Roberto Velásquez. Sin embargo, en todas las publicaciones y discos del conjunto, Cavagnaro evitó editar fotos mostrando al nuevo conjunto Fiesta Criolla sin Avilés. Entonces y aún hoy, muchas personas pensaron y piensan que el conjunto Fiesta Criolla nació y murió con Oscar Avilés. Una lástima, porque el gran número de grabaciones dejadas por el nuevo conjunto, muestran la calidad de Roberto Velásquez como guitarrista, el cual merecería mayor reconocimiento.

Como Director Artístico de IEMPSA, Avilés también satisfizo ampliamente las expectativas que tuvo la gerencia. Con el tiempo IEMPSA logró captar una buena parte del mercado criollo, con las nuevas ideas y estrategias del flamante Director. Una de ellas fue introducir a la música criolla al músico de jazz y temas tropicales, el saxofonista Julio Mori. También contrató a un joven cuarteto de música internacional, que había caído en desgracia por su bajas ventas de discos en ese género: los Hermanos Zañartu, quienes a partir de entonces se dedicaron al género criollo, con mucho éxito.

Aunque hasta entonces, IEMPSA se jactaba de ser económicamente la más exitosa en el Perú, gracias a sus estrellas La Pastorita Huaracina y el Jilguero del Huascarán, a fines de los cincuenta la época de oro de sus otros baluartes, la Sonora Matancera y Los Embajadores Criollos llegaba a su fin, mientras que la música criolla estaba en su apogeo. Esta fue una de las razones para contratar al gran músico y guitarrista criollo.

Otra de las primeras medidas de Oscar Avilés como Director Artístico fue el relanzamiento de Los Embajadores Criollos. Para su gusto el trío tenía un compás demasiado lento y un sonido demasiado ligero, que podría ser mejorado con otro guitarrista en las grabaciones. Para ello decidió acompañarlos personalmente en los discos de su segunda etapa de grabaciones y encomendó luego esta labor a otros buenos guitarristas, como Adolfo Zelada. Con Oscar Avilés de productor, director artístico y guitarrista, Los Embajadores Criollos grabaron su primer LP.

A pesar de los grandes éxitos que el trío y Avilés obtuvieron con temas como Lucy Smith, El Rosario de mi Madre, Tu Culpa (Tronco seco) y otros, así como la participación incógnita de Avilés, Los Embajadores Criollos se separaron. Rómulo Varillas, ex-director musical del trío, nunca perdonó la intromisión del guitarrista y la práctica degradación del chino Alejandro Rodríguez.

En su calidad de Director, Avilés decidió también acompañar instrumentalmente a todas sus nuevas contrataciones. El número de grabaciones criollas en las cuales participó como Director Artístico y guitarrista es incontable.

Otro de los grandes éxitos comerciales de IEMPSA bajo su dirección fue el renacimiento y relanzamiento del trío Los Morochucos, en el cual el participaba en su doble función. Sin las cualidades vocales e instrumentales de sus años mozos, pero con una calidad de sonido impresionante y de avanzada, lograda en estudios de grabación norteamericanos, Los Morochucos tuvieron un gran suceso comercial hasta fines de los sesenta.
 


CONCLUSIONES

En resumen podemos concluir que el viejo consejo "Nunca seas juez y parte" mantiene actualidad. La combinación de competencias administrativas por un lado e intereses personales (como directores, músicos y agentes) generó en los casos de Mario Cavagnaro y Oscar Avilés un conflicto de intereses muy grande. Este conflicto culminó como sucede en la mayoría de casos, con sabores y sinsabores, ganadores y perdedores. Felizmente o a pesar de ello, el criollismo tuvo una época dorada durante la hegemonía de Sono Radio y IEMPSA y los testimonios musicales que bajo la dirección de Oscar Avilés y Mario Cavagnaro se produjeron, quedan imborrables.

Hoy que vemos las ruinas de la industria discográfica nacional, intensificada por la competencia desleal de la industria informal, me pregunto: con un apoyo netamente profesional y equitativo, cuál hubiera sido el desarrollo artístico de nuestros músicos?, qué suerte hubieran corrido los músicos que quedaron en el camino?, cuáles serían los canales de difusión de nuestra música criolla y cuáles las fuentes de ingreso adicionales para nuestros artistas? Los casos mencionados son aislados pero representativos. La lucha continua de nuestros músicos por la supervivencia artística obliga a aprender de nuestros errores.

Los Chamas (Oscar "Pajarito" Bromley y Washington Gómez) con Oscar Avilés


Para terminar les muestro como primicia una anécdota y enlace histórico: al enterarse la gerencia de Sono Radio de la renuncia de Oscar Avilés y su paso a la competencia, le pidieron una última grabación junto a uno de sus conjuntos principales, el trío Los Chamas. Esta grabación, a manera de regalo de despedida, fue editada en uno de los mini Long Plays de 8 canciones del trío. Bajo la protesta y gran descontento de la primera guitarra y co-fundador de Los Chamas, Rolando Gómez, Mario Cavagnaro hizo grabar el tema El Huerto de mi Amada a Oscar "Pajarito" Bromley", Oscar Avilés (primera guitarra) y Washington Gómez (segunda voz y guitarra). Posteriormente, nunca más ninguno de los involucrados quizo recordar este poco feliz acontecimiento.

Aquí tienen esta histórica grabación:


El Huerto de mi Amada - Video (Los Chamas y Oscar Avilés): 




Pepe Ladd, 29 de Noviembre del 2013. 

domingo, 24 de enero de 2016

LORENZO HUMBERTO SOTOMAYOR - BIOGRAFÍA

RESEÑA BIOGRÁFICA

Lorenzo Humberto Sotomayor nació en Lima el 10 de Agosto de 1915. Hijo de padre limeño y madre cajamarquina, cursó estudios escolares en el Colegio San José de los hermanos Maristas en el Callao y el Guadalupe de Lima. Sotomayor ingresó a la Universidad Mayor de San Marcos, a la facultad de derecho, pero después de dos años fue ganado por la música y la bohemia, abandonando sus estudios.

Al respecto hay una anécdota: contaba don Lorenzo, que su madre lo obligó a cursar los primeros años de derecho en la universidad. “Hice sólamente los dos primeros años de letras y uno de leyes. El día que terminé el tercer año me presenté ante mi madre y le dije: <te he demostrado que puedo estudiar lo que sea, pero yo quiero ser músico>”.

Lorenzo Humberto Sotomayor aprendió a tocar piano con un maestro que tocaba durante las funciones de cine mudo en los barrios de la época y lo practicó incesantemente hasta dominarlo como un profesional. Asistía constantemente a los auditorios de las radios limeñas escuchando a los musicos del momento. Se cuenta también que practicaba el fútbol y llegó a vestir la casaquilla del Club Universitario de Deportes, pero su pasión era la música. Un buen día, le ofrecieron reemplazar al pianista del elenco de Radio Nacional y aceptó encantado. Para evitar líos con su familia se presentó con el seudónimo de Lawrence Western. Durante meses mantuvo esa doble indentidad, hasta que su carrera musical despegó y descubrió el misterio a su familia.

En los años treinta su fama creció notablemente, debutando en Radio Weston en 1935, como artista y compositor. Sus primeras composiciones tenían influencia del jazz y swing norteamericano, cuyas armonías él aplicaría posteriormente en sus canciones criollas. Su primera composición criolla de gran éxito fue un vals con letras muy profundas, El Solitario, que fue interpretado por todos los grandes cantantes criollos de la época.



LOS CHALANES


No contento con su éxito como arreglista y pianista, buscó y ocupó un lugar protagónico fundando en 1944 el Conjunto Los Chalanes con Alejandro Cortez y Eduardo Santillana (primeras voces), Ernesto Samamé y Pepe Ladd (primeras guitarras) y Humberto Samamé (contrabajo). Sus primeros grandes éxitos discógrafos los tuvieron grabando en Chile con Jesús Vásquez los valses Corazón y Burla (del propio L.H.Sotomayor) y Sueño y Realidad (de Ernesto Samamé y Pepe Ladd).

La aparición en 1944 de un conjunto de cuatro voces, dos primeras guitarras y un contrabajo causó sensación en los auditorios radiales y los teatros de la ciudad. El público abarrotaba sus presentaciones, sus discos se agotaban en cuestión de horas y la prensa les dedicaba excelentes críticas. Los Chalanes recorrieron todo el país y salieron de gira a Ecuador y Chile. Al igual que la crítica y la prensa peruana, la chilena también cayó a sus pies dedicandoles elogiosos artículos tras sus exitosos conciertos en las ciudades chilenas. Otros grande éxitos compuestos por Lorenzo Humberto Sotomayor y grabados por Los Chalanes fueron Cariño mío y Un Vals y un Recuerdo (en coautoría con Rodolfo Coltrinari).


Conjunto Los Chalanes

El éxito de Los Chalanes en el extranjero y sus constantes ausencias del país, motivó su caída de popularidad en Lima. Nuevos grupos como el trío Los Morochucos y principalmente, Los Embajadores Criollos ocuparon sus lugar en las preferencias populares y terminaron disolviendose en 1951. Durante un corto tiempo Lorenzo Humberto Sotomayor formó el trío Corazón, con Humberto Sánchez (último vocalista de Los Chalanes) y Néstor Changanaqui. Posteriormente incursionó en el género tropical creando un nuevo ritmo llamado valsongo, estrenado por la bailarina peruana Betty di Roma en el Teatro Monumental. Tras un gran éxito inicial e internacional (Colombia) este ritmo pasó rápidamente al olvido.

Lorenzo Humberto Sotomayor ha sido tal vez el compositor criollo de mayor éxito como intérprete de sus propias canciones. Su repertorio era realmente de lujo, consistiendo de tangos, boleros, huaynos e innumerables canciones criollas. Corazón es identificado repetidamente como uno de los tres valses más emblemáticos del criollismo, junto a El Plebeyo y La Flor de la Canela. Cariño mío, El Solitario, Un Vals y Un Recuerdo son temas ya clásicos del Cancionero Criollo.

Lorenzo Humberto Sotomayor



LORENZO HUMBERTO SOTOMAYOR, EL MÚSICO: él fue un notable pianista, arreglista y verdadero showman; además fue el más grande impulsor de las armonías en la canción criolla. Las armonías que creaba para y con el conjunto Los Chalanes influyeron notablemente en músicos como Lucho Garland y posteriormente, Carlos Hayre.



LORENZO HUMBERTO SOTOMAYOR, EL LETRISTA: es posible, que en esos 2 años estudiando letras en la universidad le hayan inculcado conocimientos de poesía y estética literaria. Lo cierto es, que sin ser poeta fue capaz de escribir varias de las letras más poéticas que se han escrito en una canción criolla. Aquí tienen algunos ejemplos:

Desde aquel lindo día has sido para mí
el ángel de mis sueños.
El agua del arroyo que logra aplacar
la sed de mi pasión.

La musa que en mis noches de loca bohemia
inspira mis canciones
y el más rico tesoro que pudo encontrar
mi amante corazón.....(Mi Tesoro)


 

Nadie me consuela en mi desventura,
los que ven que sufro se ríen de mi.
Dicen que mi pena pasará muy pronto,
dicen que en la vida todo es siempre así.

Yo tan sólo creo que los que así juzgan
los pesares míos no han sufrido así.
Son ciegos del alma y es que el sufrimiento
no rasgó su pecho como el mío sí.....(Mi Pena)

 

Siente inmensa pena mi pobre alma
y es porque te ausentas de mi lado.
Ya estoy por perder toda la calma,
que he tenido. Cuánto te he esperado!.....(Pasión)


Reír, quién habla de reír
si en la vida todo es sólo sufrir, sólo llorar.
Creer en la felicidad
es sólo un sueño loco, imposible realidad.....(Corazón)


Cariño mío, alma de mi alma
Cariño mio, prenda de amor
Si tú supieras cuánto te quiero,
no harías que sufra mi corazón.....(Carino mío)


Es muy negra mi aflicción cual negro manto.
Es horrible lo que pasa hoy en mi vida.
Son las penas que han abierto en mi una herida,
una herida que jamás se curará.....(El Solitario)


Tu burla no ha de durar mucho tiempo.
Cuida bien en reírte , porque el que ríe último
ríe mejor.....(Burla)


Tener que resignarme a sufrir esta pena,
sería una condena que no podría sufrir.
Sin ti sé que la vida que nada me valdría,
si ya no me quisieras preferiría morir....(Si tú no me quisieras)


Recuerdas dulce amor ese vals?
Aquel vals de antaño que escucharamos cantar.
Triste en su verso y melodía
y muy precioso en su armonía.
Al oírlo me ponía sentimental.....(Un Vals y un Recuerdo)


Hay blancas con ojos negros y negras con dientes blancos;
hay chinas que no son chinas y gringas a discreción.
También hay unas morochas que tienen el pelo rubio,
que tienen ojos azules, pero negro el corazón.....(Las Mujeres de mi Tierra)


Tuve la suerte de verlo cantar y tocar en un concierto en que celebraba sus 50 años de vida artística. Fue durante un excepcional y emotivo homenaje realizado por sus colegas músicos en el Teatro Municipal. Don Lorenzo Humberto Sotomayor siempre estuvo presente, primero en visitas personales y luego durante conversaciones familiares, en mi hogar. El que haya compartido tan gratas experiencias con su colega Chalán, Pepe Ladd (mi padre) me enorgullece. Este artículo es un homenaje a su memoria. Feliz Cumpleaños Maestro!


Pepe Ladd, 10 de Agosto de 2014.

UN VALS Y UN RECUERDO A NÉSTOR CHOCOBAR

El 06 de Marzo de 1945 falleció Néstor Chocobar, brillante intérprete de la canción criolla, que destacó en los años cuarenta llenando los teatros y auditorios de la época.

Sus orígenes fueron humildes y no se conoce a ciencia cierta la fecha de su nacimiento; sólo se sabe que fue vecino del distrito del Rímac en Lima. En un artículo escrito por el investigador Alfredo Grados Rivero, se menciona además que antes de ser descubierto artísticamente, trabajaba como cobrador en un servicio urbano de transporte. En el mismo, se cita declaraciones de Jesús Vásquez hechas al escritor Manuel Zanutelli en 1999: “Mi padre recuerda que cuando niño viajaba en una linea de omnibus en La Victoria para ir al colegio. Uno de los cobradores de ese servicio urbano regalaba a los pasajeros con música criolla durante el recorrido. Era ni mas ni menos que NÉSTOR CHOCOBAR, quien luego se lanzaria al canto profesional. Lamentablemente murio temprano. La linea de omnibus era Cocharcas-Manco Capac”.

Néstor Chocobar Sepúlveda (su verdadero nombre era Héctor), falleció a temprana edad en 1945. Su muerte aconteció, como sucedió con varias glorias de la canción criolla (últimamente Oscar Avilés y Lucho Garland), luego de una intervención quirúrgica en el Hospital 2 de Mayo. Como cantante profesional, fue no sólo admirado sino también apreciado por sus múltiples colegas y amigos. Dos de ellos, los celebrados maestros Rodolfo Coltrinari y Lorenzo Humberto Sotomayor, le compusieron un vals titulado Un Vals y un Recuerdo dedicado a su memoria. En este vals se aprecia el cariño y la admiración que ambos le tenían, así como las letras de un conocido tema de su repertorio: “ El Guardián”.

En su blog Nos preocupa, el periodista e investigador Enrique Bravo Castrillón nos cuenta, que la última actuación de Chocobar fué un 03 de marzo de 1945, en Radio Central (ex Radio Goicochea, donde él iniciara su carrera), donde con el acompañamiento de la Orquesta Coltrinari interpretó como nunca el vals "El Guardián", como presagiando su muerte.

Un Vals y un Recuerdo fue estrenado por el extraordinario conjunto criollo Los Chalanes, el cual fuera integrado por el mismo Lorenzo Humberto Sotomayor, Gonzalo Barr, Manuel Campos, Pepe Ladd, Ernesto Samamé y Samuel Herrera. Otras grabaciones conocidas de este vals fueron realizadas también por Jesús Vásquez y Roberto Tello.


Los Chalanes

Por otra parte, Un Vals y un Recuerdo no fue el único tema criollo dedicado a la memoria de este cantante. El compositor Luis Dean compuso también en su memoria el vals Néstor Chocobar, poco tiempo después de su muerte.
Vals a Nestor Chocobar - Luis Dean

Comparto con ustedes la legendaria grabación Un Vals y un Recuerdo de Lorenzo Humberto Sotomayor y Rodolfo Coltrinari, por Los Chalanes.

Pepe Ladd, 06 de Marzo del 2015.




UN VALS Y UN RECUERDO – MÚSICA:

OSCAR AVILÉS Y FIESTA CRIOLLA

Tener a un músico virtuoso, carismático y popular en un conjunto y perderlo en la cumbre de la fama es un golpe difícil de superar. A Fiesta Criolla le sucedió eso en 1958.

Fiesta Criolla fue un trío dirigido y fundado por Oscar Avilés junto con Panchito Jiménez y Humberto Cervantes en 1956. Con el acompañamiento rítmico de Pedrito Torres en las castanuelas y Arístides Ramírez en el cajón (en marineras y tonderos), su éxito fue instantáneo y el pueblo los conoció como el Conjunto Fiesta Criolla. Adicionalmente, su manager personal Mario Cavagnaro era también Director Artístico de Sono Radio y supo otorgarles un lugar preferencial en la disquera y promoverlos publicitariamente, por sobre todos los otros conjuntos criollos.

El éxito popular de este grupo fue merecido, pues sus interpretaciones tenían además de gran calidad interpretativa, un sabor criollo inconfundible. En el corto período de 2 años, tuvieron muchos grandes éxitos como Callejón de un solo Caño (Victoria y Nicomedes Santa Cruz), Sacachispas (Luis Abelardo Nuñez), Dulce Agonía (Manuel Acosta Ojeda) y Claro de Luna (Felipe Pinglo Alva), entre otros.


Fiesta Criolla - Primera Generación

Cuando en 1958, Oscar Avilés abandona el grupo para ocupar el puesto de Director Artístico de Iempsa, se convirtió automáticamente en rival y competidor de Mario Cavagnaro. Aunque quizo contratar a Fiesta Criolla y llevarlos a Iempsa, sus ex-compañeros rehusaron y decidieron continuar su carrera con otro guitarrista: Roberto Velásquez. Esta conformación, con eventuales cambios en la percusión, se mantuvo durante varios años hasta la muerte de Humberto Cervantes a mediados de los sesenta... Los detalles de esta separación ya fueron descritos en el artículo “La Industria Discográfica en el Perú” (Pepe Ladd, 2014). 

Fiesta Criolla - Segunda Generación

La partida de Oscar Avilés fue un golpe muy difícil de asimilar para Fiesta Criolla, Mario Cavagnaro y Sono Radio. Tal fue el schock de su salida, que Sono Radio hizo lo imposible para disminuir la publicidad al respecto y minimizar las perdidas económicas. Aunque interinamente y en el medio artístico se sabía la noticia, las mayorías la desconocían. Si hasta entonces, las portadas de sus discos y todas las fotos publicitarias de Fiesta Criolla mostraban siempre a los integrantes del grupo, tras la partida de Avilés éstas desaparecieron. En su lugar se publicaron diferentes motivos criollos y en la descripción de los discos ya no se mencionaba los nombres de los integrantes.

Paralelamente la disquera Sono Radio editaba recopilaciones con lo Mejor de Fiesta Criolla con Avilés en las portadas. El colmo de esta estrategia publicitaria lo constituyó el LP titulado “Entre Gallos y Medianoche” y que ven en la ilustración de este artículo. Con gran falta de ética Sono Radio muestra en la carátula del disco a los integrantes de Fiesta Criolla asistiendo a una pelea de gallos con la cara de Roberto Velásquez tapada por dos brazos y un gallo (¡!).


Fiesta Criolla - El guitarrista incógnito: Roberto Velásquez.

Musicalmente, la etapa de Fiesta Criolla con Oscar Avilés fue la más fructífera y en términos de calidad, tal vez la más sobresaliente. En términos comerciales la decisión de ocultar públicamente la partida de Oscar Avilés y dar la impresión de que él aún continuaba en el grupo, puede parecer justificada. De hecho y como consecuencia de tal estrategia comercial, hasta hoy la mayoría de peruanos cree que Oscar Avilés tocó durante toda la existencia del grupo. Sin embargo, no se puede dejar de mencionar la gran injusticia cometida con el excelente guitarrista Roberto Velásquez.

Roberto Velásquez pertenece a la dinastía de los Velásquez, una familia de grandes guitarristas que ha participado y participa en innumerables grabaciones y eventos de música criolla en el país. Con su participación, Fiesta Criolla grabó más del 60 % de su producción discográfica. Entre ellas tenemos a Gallo de mi Galpón.
Sin comparar sus cualidades como guitarrista con las de su predecesor, Roberto Velásquez es un músico que debe brillar con luz propia. Sus méritos artísticos personales y como miembro de uno de los grupos más emblemáticos en la historia de la canción criolla es innegable. Personalmente creo que, aunque tarde, debería ser reinvindicado artísticamente. Por mi parte, publico este artículo para ayudar a corregir la errónea percepción que tenemos sobre la historia de la música criolla y sus representantes.
Pepe Ladd, 10 de Abril del 2015.

jueves, 21 de enero de 2016

LUIS ABELARDO NÚÑEZ – BIOGRAFÍA

SU BIOGRAFÍA
 
Luis Abelardo Núñez nació el 22 de Noviembre de 1926 en Ferreñafe. Hijo del inmigrante japonés Don Sakuzo Takahashi y la dama cajamarquina Doña Tarcila Nuñez Delgado. Quedó huérfano de madre con tan sólo 9 años quedando bajo el cuidado de su tía Virginia.

Se crió rodeado de la naturaleza en aquellas cálidas tierras del norte peruano. a los trece años ya tocaba la guitarra, arte que inicialmente aprendió de su tía Etelvina. Con ella realizó sus primeros pasos en la música. Se dedicó luego al arte de la pirotecnia fabricando cohetes y fuego artificiales en general. De esta habilidad manual, pasó a convertirse en especialista relojero.

Entre 1944 y 1945 integra diversos conjuntos musicales. En 1946, a los 20 años, decide mudarse a Lima y empezó allí a trabajar como relojero en el negocio de un amigo japonés, amigo de su padre. Es éste amigo quien descubre sus aptitudes para la música y lo lleva a conocer el Centro Musical Felipe Pinglo. A sus grandes habilidades como guitarrista les sumó su inspiración como compositor.

Su matrimonio con dona María Nila Bautista Palacios, natural del Distrito de Pueblo Nuevo, Provincia de Ferreñafe fue fructífero y feliz, teniendo ambos siete hijos (Tarcila Cristina, Luisa Elizabeth, María Nila, Rosana Lourdes, Luis Abelardo, Pedro y Kathy Adela).


Luis Abelardo Núñez - El Maestro.


SUS COMPOSICIONES

Su primera composición fue ¡Que viva Chiclayo!, la que se convertiría en una exitosa marinera estrenada por el dúo "Oda y Sánchez." Ya en 1950 compone el vals Engañada, el cual fuera estrenado nuevamente por el trío Los Norteños (Salvador Oda y Humberto Sánchez, ex vocalista del legendario conjunto Los Chalanes). Engañada lo catapultó como uno de los más exitosos compositores criollos, adquiriendo gran popularidad en versiones de Jesús Vásquez y Los Embajadores Criollos.

A partir de 1956 los conjuntos Fiesta Criolla y Los Troveros Criollos incluyen composiciones como Embrujo, Mi Bandera (Dos Colores), Amarte es mi Delirio y las marineras norteñas El Veneno y Sacachispas, entre otras. Desde entonces el término “sonido norteño” adquiere vigencia, surgiendo muchos émulos entre compositores y cantantes.

Su vals Con locura adquirió igualmente gran éxito y fue interpretado por un gran número de cantantes. La versión más exitosa fue la del trío Los Chamas.

Otras composiciones de gran éxito fueron los Valses Embrujo, Imaginación, Ansias, Mis Anhelos, Arrullos y Mal Paso; las Marineras El Trujillanito, El Veneno, Sacachispas, Invitación y El Chisco Silbador; así como el Tondero El Borrachito. En total fue creador de más de 200 canciones populares de diferentes géneros como marineras, tonderos, huaynos, valses, himnos, pasillos y polkas. Luis Abelardo Núñez interpretó también diferentes instrumentos musicales como la guitarra, el banyo y el tiple. Además de ser compositor también cantaba.

Su vals Ansias, interpretado por el dúo Irma y Oswaldo, ocupó el segundo lugar en el Festival de la Canción Criolla en 1960. El segundo puesto en la primera edición de este Festival fue ganado e inmortalizado por el dúo Irma y Oswaldo. Se trata del vals Ansias, estrenado en 1960. Posteriormente fue ganador de otros festivales a nivel nacional y regional.

A diferencia de compositores como Augusto Polo Campos y otros, que pueden componer tanto por inspiración como por encargo, don Luis Abelardo sólo lo hacía por inspiración. El compuso además junto a otros compositores como Jorge Huirse, Mario Cavagnaro, Tito Barreda, Boris Rozeznic y otros. Podía aportar en sus canciones tanto las más hermosas melodías, como las más bellas poesías.
Engañada - Los Embajadores Criollos.
Video: Engañada (La primera Grabación de Los Embajadores Criollos):



SUS OBRAS LITERARIAS

Además de músico, Luis Abelardo Núñez fue escritor. Escribió poemas como El Universo, A Ferreñafe y A Sicán y diferentes cuentos narrativos que publicaba en diversas revistas y diarios. Don Luis Abelardo trabajó en diversas estaciones de radio y canales de TV en Perú. Participó en varios jingles y colaboró con artículos periodísticos en Expreso, Ultima Hora, Extra, Popular, así como en revistas peruanas. También en Japón, participó por mucho tiempo, a través de una columna en el periódico Internacional Press, versión en español, de circulación semanal. Su último libro se tituló “Los huacos silvadores de Tungula".


SU PARTIDA


El maestro viajó al Japón en el año 1996, para residir en la ciudad de Komaki y seis años después los médicos le detectaron cáncer: Falleció en Komaki (Japón) el 19 de diciembre del 2005 a los 79 años de edad y sus restos fueron repatriados al Perú.

Todo Ferreñafe acompañó al Chino Abelardo hasta su última morada. Al terminar la misa y entre aplausos y cantando sus canciones fue llevado al distrito de Carabayllo en Comas, donde vivió cuando se encontraba en Lima. Los vecinos lo recibieron entre vítores y la Municipalidad de Comas le rindió homenaje. Luego fue trasladado a la provincia de Ferreñafe, su ciudad natal y pueblo que lo vio nacer, siendo enterrado el viernes 6 de Enero.
Luis Abelardo Núñez - Mausoleo.


Comparto esta reseña con ustedes, recordando a don Luis Abelardo Takahashi Núñez o simplemente Luis Abelardo Núñez, como se hacía llamar artísticamente. Grande como pocos y por ello su sencillez, fue querido por sus familiares, amigos y el pueblo entero. Entre sus más grandes amigos y colegas estuvo en primer orden otro gran compositor, Manuel Acosta Ojeda.

También entre sus más grandes amigos y eternos admiradores resalta doña Margarita Abarca, incansable compañera, Presidenta ejecutiva de eventos culturales y sociales de la Peña Tricolor, que fundara el maestro y encargada de preservar y difundir sus obras, manteniendo viva su memoria a través del tiempo. Gracias a ella y a amigos y colaboradores como don Oscar Allaín; a miembros y allegados a la familia Takahashi; así como a su obra misma, Luis Abelardo Núñez siempre estará presente con nosotros. 

Pepe Ladd, 18 de Diciembre del 2015.

miércoles, 20 de enero de 2016

EL AMOR SEGÚN MANUEL ACOSTA OJEDA

Probablemente nigún compositor criollo haya escrito tanto sobre el amor en todas sus variaciones, como el multifacético Manuel Acosta Ojeda. En su extenso repertorio de canciones criollas (y sólo a ellas me refiero) nos cuenta sobre al amor a la madre (Madre), a los hijos (Celeste), a la naturaleza (En un Atardecer), al amor puro y sincero (Así te quiero yo), al amor líbido (Dulce Agonía), al amor a la justicia (Mi Navidad) y al amor eterno (Siempre).

Manuel Acosta Ojeda



Entre tantos bellos versos musicalizados, a veces por el mismo maestro, a veces por su compañero y amigo Carlos Hayre (q.e.p.d), resaltan a mis ojos dos obras tan bellas, como antagónicas; tan distintas y tan similares; cual extremos que converjen formando un círculo poético: Así te quiero yo y ¿Dónde estás Amor?

ASI TE QUIERO YO nos habla de un profundo amor, que no conoce de límites ni barreras, de concesiones ni de desconfianzas. Manuel Acosta Ojeda nos escribe sobre el amor, como necesidad vital y natural ("como quieren la aves al espacio, las estrellas el manto de la noche, las lluvias a los campos y las flores y las playas a las olas del mar"). Este es el amor, que no admite obstáculos ni nubes negras en su camino. Es la promesa de entrega total al ser amado. Como en su otra obra maestra, el vals Cariño, donde el autor promete a su amada que “allí no hay tristeza, ni miedo, ni envidia, ese lugar... soy yo”

¿DÓNDE ESTÁS AMOR? nos habla del otro extremo; de un amor desesperado, de un hombre (o mujer) que ha llegado a sus límites, de un corazón que se ha cansado de sufrir (“Por eso es que con tanto desatino busco en la muerte a mi dolor la calma”). Cuando las fuerzas físicas y psíquicas no alcanzan para calmar el dolor de un corazón sin esperanzas. Pero aún en estos momentos de flaqueza, se vislumbra una duda, una puerta abierta. El autor, voluntaria o involuntariamente, se pregunta “si estuviera seguro que la muerte es capaz de acabar con los dolores..”; con lo cual nos deja ver que aún en la situación más oscura, existen siempre otros caminos.


 
Puedes irte - Los Troveros Criollos 

Así te quiero 


Manuel Acosta Ojeda ha escrito más, mucho más, sobre el amor; también sobre el amor puro y desinteresado (Puedes irte), pero creo no equivocarme en que estos dos temas mencionados pueden ser catalogados como los extremos poéticos de un sentimiento tan imaginario y tan real, como la vida misma. De cualquier modo ellos ya han pasado a engalanar el repertorio criollo, tan necesitado actualmente de poesía y de estética. No soy poeta, para pretender interpretar tan bellos e inmortales versos, pero soy uno de aquellos para quienes el maestro los escribió. En los tiempos actuales, donde los valses se interpretan con más ritmo que con cadencias melódicas, recuerdo las palabras de don Manuel: “más vale la calidad que el sabor”. No hay nada como un buen vals (la escencia de nuestro cancionero) para expresar el sentimiento del alma criolla. De la mano con nuestra incomparable música andina, forman parte de nuestra cultura. ¿Porqué no protegerlo, cultivarlo, embellecerlo, como lo han hecho Manuel Acosta Ojeda y muchos otros?


ASI TE QUIERO

Así como te quiero nadie podrá quererte,
ni siquiera tus hijos si algún día los tienes;
ni tus padres, ni tú misma,
nadie más que yo.

Te quiero como quieren las aves al espacio;
como aman las estrellas el manto de la noche.

Como quiere la lluvia los campos y las flores;
como las playas aman a las olas del mar.

Ni a mí mismo me quiero como te quiero a tí.




¿DÓNDE ESTÁS AMOR?

Si estuviera seguro que la muerte
es capaz de acabar con los dolores.
escogería pronto sin temores
de todos los venenos, el más fuerte.

Terminaría así mi triste suerte
de vivir ofreciendo mis amores
y recibir en cambio sinsabores
en el afán de amar por conocerte.

Pues te busco, amor, constantemente,
en todos las mujeres, te adivino
y en sus bocas pregunto, locamente.
mas nadie me responde, no encuentro alma.

Por eso es que con tanto desatino,
busco en la muerte a mi dolor la calma.



Pepe Ladd, 02 de Junio del 2014.