HISTORIA DE LA MÚSICA CRIOLLA PERUANA

HISTORIA DE LA MÚSICA CRIOLLA PERUANA

domingo, 24 de enero de 2016

OSCAR AVILÉS Y FIESTA CRIOLLA

Tener a un músico virtuoso, carismático y popular en un conjunto y perderlo en la cumbre de la fama es un golpe difícil de superar. A Fiesta Criolla le sucedió eso en 1958.

Fiesta Criolla fue un trío dirigido y fundado por Oscar Avilés junto con Panchito Jiménez y Humberto Cervantes en 1956. Con el acompañamiento rítmico de Pedrito Torres en las castanuelas y Arístides Ramírez en el cajón (en marineras y tonderos), su éxito fue instantáneo y el pueblo los conoció como el Conjunto Fiesta Criolla. Adicionalmente, su manager personal Mario Cavagnaro era también Director Artístico de Sono Radio y supo otorgarles un lugar preferencial en la disquera y promoverlos publicitariamente, por sobre todos los otros conjuntos criollos.

El éxito popular de este grupo fue merecido, pues sus interpretaciones tenían además de gran calidad interpretativa, un sabor criollo inconfundible. En el corto período de 2 años, tuvieron muchos grandes éxitos como Callejón de un solo Caño (Victoria y Nicomedes Santa Cruz), Sacachispas (Luis Abelardo Nuñez), Dulce Agonía (Manuel Acosta Ojeda) y Claro de Luna (Felipe Pinglo Alva), entre otros.


Fiesta Criolla - Primera Generación

Cuando en 1958, Oscar Avilés abandona el grupo para ocupar el puesto de Director Artístico de Iempsa, se convirtió automáticamente en rival y competidor de Mario Cavagnaro. Aunque quizo contratar a Fiesta Criolla y llevarlos a Iempsa, sus ex-compañeros rehusaron y decidieron continuar su carrera con otro guitarrista: Roberto Velásquez. Esta conformación, con eventuales cambios en la percusión, se mantuvo durante varios años hasta la muerte de Humberto Cervantes a mediados de los sesenta... Los detalles de esta separación ya fueron descritos en el artículo “La Industria Discográfica en el Perú” (Pepe Ladd, 2014). 

Fiesta Criolla - Segunda Generación

La partida de Oscar Avilés fue un golpe muy difícil de asimilar para Fiesta Criolla, Mario Cavagnaro y Sono Radio. Tal fue el schock de su salida, que Sono Radio hizo lo imposible para disminuir la publicidad al respecto y minimizar las perdidas económicas. Aunque interinamente y en el medio artístico se sabía la noticia, las mayorías la desconocían. Si hasta entonces, las portadas de sus discos y todas las fotos publicitarias de Fiesta Criolla mostraban siempre a los integrantes del grupo, tras la partida de Avilés éstas desaparecieron. En su lugar se publicaron diferentes motivos criollos y en la descripción de los discos ya no se mencionaba los nombres de los integrantes.

Paralelamente la disquera Sono Radio editaba recopilaciones con lo Mejor de Fiesta Criolla con Avilés en las portadas. El colmo de esta estrategia publicitaria lo constituyó el LP titulado “Entre Gallos y Medianoche” y que ven en la ilustración de este artículo. Con gran falta de ética Sono Radio muestra en la carátula del disco a los integrantes de Fiesta Criolla asistiendo a una pelea de gallos con la cara de Roberto Velásquez tapada por dos brazos y un gallo (¡!).


Fiesta Criolla - El guitarrista incógnito: Roberto Velásquez.

Musicalmente, la etapa de Fiesta Criolla con Oscar Avilés fue la más fructífera y en términos de calidad, tal vez la más sobresaliente. En términos comerciales la decisión de ocultar públicamente la partida de Oscar Avilés y dar la impresión de que él aún continuaba en el grupo, puede parecer justificada. De hecho y como consecuencia de tal estrategia comercial, hasta hoy la mayoría de peruanos cree que Oscar Avilés tocó durante toda la existencia del grupo. Sin embargo, no se puede dejar de mencionar la gran injusticia cometida con el excelente guitarrista Roberto Velásquez.

Roberto Velásquez pertenece a la dinastía de los Velásquez, una familia de grandes guitarristas que ha participado y participa en innumerables grabaciones y eventos de música criolla en el país. Con su participación, Fiesta Criolla grabó más del 60 % de su producción discográfica. Entre ellas tenemos a Gallo de mi Galpón.
Sin comparar sus cualidades como guitarrista con las de su predecesor, Roberto Velásquez es un músico que debe brillar con luz propia. Sus méritos artísticos personales y como miembro de uno de los grupos más emblemáticos en la historia de la canción criolla es innegable. Personalmente creo que, aunque tarde, debería ser reinvindicado artísticamente. Por mi parte, publico este artículo para ayudar a corregir la errónea percepción que tenemos sobre la historia de la música criolla y sus representantes.
Pepe Ladd, 10 de Abril del 2015.

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